Según la normativa vigente, en invierno no podemos poner nuestra calefacción para obtener una temperatura de ambiente superior a 21ºC, y si seguimos esta norma, además de ser solidarios estaremos ahorrando una buena cantidad de energía, lo cual nos harás ser más eficientes.
Tómate unos momentos en programar la calefacción, teniendo en cuenta que es más interasante bajar 5 o 6 ºC la temperatura de consigna para las franjas horarias en las que no residimos en las estancias, que apagarla.
Programa 21ºC entre 30 y 45 minutos antes de llegar a casa, y baja la temperatura de consigna a 19ºC media hora antes de acostarte, reduciendola nuevamente 1 hora después de acostarte a 17ºC durante el resto de la noche.
Estudia las funciones de tu programador para, dependiendo de los días de sol, modificar puntualmente los parámetros programados. Así obtendrás un ahorro extra.
No dudes en consultarnos si no tienes un programador instalado. Podemos ofrecerte el Crono-Termostato más adecuado, y con toda seguridad lo amortizarás en tan sólo un invierno, obteniendo un confort continuo y una mayor eficiencia.